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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Empanadas de berenjenas

Esta receta me la inventé, porque soy re loco en la cocina. Quedan de rechupete, y se pueden freezar. De esta mezcla sale relleno para una docena, aproximadamente.

Ingredientes:
  • 2 berenjenas medianas
  • 2 tomates chicos
  • 1 cebolla chica
  • 150 grs. de queso
  • medio pocillo de salsa de soja (o menos, depende la marca)
  • un pocillo de aceite de oliva
  • condimentos (a mí me gustan con menta y comino)
Utensilios: wok y cucharón de madera.

Preparación:
Si las berenjenas están medio cascoteadas, les sacamos un poco la cáscara; luego se cortan en dados de medio centímetro. Se pica finamente la cebolla (o se corta en tiritas, a gusto de cada uno) y el tomate se corta en concasse (já, los maté con esa).
Se pone el wok a fuego bien fuerte, se agrega un poco de aceite y se saltea la cebolla hasta que esté dorada. Se agregan las berenjenas, más aceite y la salsa de soja, se hace saltar un rato, y luego se tapa y se deja a fuego mínimo, unos 5 a 10 minutos. Cada tanto, destapamos y revolvemos para que no se pegue. Cuando las berenjenas están bien cocidas, agregamos el tomate, mezclamos bien, y agregamos los condimentos.

Se deja reposar, y cuando está frío, rellenamos las empanadas, agregando un trocito de queso a cada una. La masa se puede hacer con la receta que publiqué acá.

jueves, 14 de mayo de 2009

Arroz alla Zafaroni

Llegué tarde, con hambre y no se me ocurre qué hacer. Mi concubina -término más propio para el Rey Salomón que para mí- me pronpone arroz con algo. Así que...

• Arroz blanco, media taza.
• Lentejas coral (también llamadas turcas, esas chiquitas anaranjadas), cuarta taza
• Hongos shítake enanos, un puñado
• Cebolla, media
• Aceite de oliva para sofreír la cebolla
• 1 1/4 taza de agua
• Sal fina (siempre marina)
• Condimentos, a gusto.

Picamos la cebolla finamente, y calentamos en una cacerolita el aceite. Agregamos los condimentos de nuestra preferencia, la cebolla y salamos. Saltamos un buen rato, hasta que se dore. Agregamos el arroz y las lentejas (que previamente habremos enjuagado y escuirrido) y sellamos por unos minutos. Agregamos el agua, los hongos, y más sal si hiciera falta.
Tapamos y ponemos a fuego mínimo (un difusor de calor abajo si la hornalla es muy fuerte) y cocinamos hasta que se consuma el agua.
Ya está: tenemos un plato rico y muy nutritivo para dos personas.

martes, 7 de abril de 2009

Berenjenas alla Napolitana

Nunca estuve en Nápoles, ni tampoco entendí porqué comíamos Milanesas (que ya es un gentilicio de Milán) alla Napolitana (¿aclaro que es el gentilicio de Nápoles?)... sería como comer Puntanas a la Porteña, o Cordobesas a la Mendocina... qué sé yo.
Esta receta no es novedosa, pero tampoco es difícil, y la redescubrimos junto a mi chica de humo hace unas semanas.

Ingredientes:
• 1 Berenjena grande
• 1 huevo
• 1 1/2 taza de pan rallado
• 1 lata de tomates cubeteados o peritas enteros (aunque usaremos poco)
• 1 un diente de ajo
• 1 Trozo de queso fresco (de cabra sería ideal)
• Un poco de orégano
• Sal, pimienta y otros condimentos, a gusto

Preparación:
Lavar bien la berenjena y cortarle el cabo. Con una cuchilla super afilada, la fileteamos en fetas de entre 0,5 y 0,75 cm. Lo ideal es cocinarlas enseguida para que no se oxiden, pero si se ven lentos (o perezosos) pueden cubrilas con sal gruesa de la siguiente manera:
colador fino - berenjena - sal - berenjena - sal - berenjena, etc. Luego las enjuagan con agua y las preparan.

Por otro lado, procesamos el tomate con la minipimer o símil, y picamos bien pero bien bien bien finito el diente de ajo (al cual previamente habremos desnervado) y lo saltamos con un chorrito de aceite, y antes de que se queme, le agregaremos los tomates procesados y cocinaremos algunos minutos.
Me preguntarán por qué no comprar directametne puré de tomates... bueno, les diría que desconfío de todo lo que viene hecho puré, y sobre todo si viene enlatado. Lo mejor es comprar mucho tomate cuando es época, y preparar salsas, cubeteados, purés, etc., enfrascarlo y guardarlo uno mismo.

Se bate el güevo, con sal y condimentación ad gustum, y se las pone ahí a las fetas de berenjenas, para luego empanarlas con el pan rallado (no pidan más detalles sobre el procedimiento de enmilanezación, porque es un presupuesto elemental de la cocina).

Bueno, baste decir que c0n horno bien caliente, aceitamos una asadera, y las disponemos ahí dentro, y cocinamos bien de ambos lados; luego las sacamos y las cubrimos con salsa y un trozo de queso y horneamos hasta que éste se derrita, para nuevamente sacarlas, ponerles el orégano y listo, a comer.

Se pueden guardar un par de días en la heladera (en tapper cerrado, o el olor a ajo se hará sentir).

lunes, 2 de febrero de 2009

Cous-cous con vegetales

El cous-cous, un alimento de origen árabe preparado en base a trigo, es delicioso, nutritivo y de cocción muy veloz. En este enlace hay muchísima y muy interesante información, pero basta para este blog, decir que se trata de sémola de trigo duro, mezclada y trabajada con harina y tamizada varias veces en forma de granos.

En cuanto a sus propiedades, por lo que vi en la red tiene:
  • hidratos de carbono y fibra (especialmente en la variedad integral)
  • bajo de grasas.
  • Aproximadamente 12 gramos de proteínas por cada 100 gramos
  • Vitaminas del grupo B (no sé cuáles)
  • vitamina E
  • magnesio
  • zinc
  • selenio
  • hierro
En algunas dietéticas lo venden suelto, aunque la última vez yo lo compré en walmart. Compré un paquete de 400 gramos a $ 10.00, de origen tunecino, aunque había uno francés que costaba $ 20.00, por 500 grs. Realmente, dudo que pueda ser taaanto más rico como para pagarlo el doble, pero, escucho a quien lo haya probado.

La preparación es bien sencilla: sin lavar ni nada, la misma cantidad en centímetros cúbicos de agua que de cereal. Ponemos a hervir el agua con sal, apagamos y hechamos el cous-cous con un poco de aceite de oliva. Revolvemos bien para que absorva toda el agua; dejamos reposar unos 10 minutos y agregamos un poco de manteca y llevamos a fuego fuerte y revolvemos hasta disolver la misma. Ya está listo para comer, y es un excelente acompañamiento para unas verduras salteadas o estofadas.

La última vez lo preparé con un salteado en wok de zapallitos verdes, zucchinis, cebolla morada, repollo, zanahorias y una buena cantidad de condimentos, garam masala incluido.

Yo le agrego un poco de cúrcuma al agua, pero se puede hacer con algún caldo, o al vapor mientras se cocina un guiso o estofado, con el mismo vapor de esta preparación.

Realmente delicioso, nutritivo y fácil de digerir y asimilar.

jueves, 23 de octubre de 2008

Chau, fan

No, no es la forma que tiene un rockstar de saludar a su acólito principal cuando se va: es un platillo cantonés, que se escribe de varias formas (chow fun, chaw fan, etc.) dependiendo de las ganas del escribiente. He encontrado varias recetas que son con fideos de arroz, pero Iwao Komijama lo hace de arroz. Es rico, fácil y acá va la receta:

Ingredientes (para 3 porciones)

• 1 taza de arroz, lavado un par de veces y cocido en dos tazas de agua con un poco de sal
• 1 zanahoria grande
• 1 huevo grande
• 1 puñado de chauchas chatas (chatas, eh, chotas no)
• 1 cebolla mediana
• 2 cebollas de verdeo
• Aceite c/s
• 1 cda. de azúcar blanco
• sal y pimienta a gusto


Utensilios:
• Wok
• Chop Sticks de cocinero (o espátula)
• Cuchilla afilada
• Tabla
• Un par de cuencos o bowls


Pelamos y lavamos las zanahorias, lavamos las chauchas y procedemos a cortarlas en brunoise, es decir, en cubitos de cinco milímietros. Podría explicarles cómo, pero rebúsquenselas: recuerden: cubitos de 5 milímetros (no me pregunten por cuánto, si son cubos, son equilateralistas). Lo de los cubitos es sólo aplicable zanahóricamente. Respecto de las chauchitas, que sean planos de 5x5mm, y estimo, 1mm de espesor. .
Ponemos en un bowl los cubitos.
Picamos bastante la cebolla grande, y cortamos muy fina la cebolla de verdeo.
El huevo, lo batimos con un poco de sal y pimienta en un pequeño bowl.

El wok, como siempre, lo enaceitamos con una servilleta de papel, y agregamos un poco más de aceite: a fuego bien fuerte, arrojamos el huevo líquido y lo toqueteamos con la espatulinga hasta que se desmenucee. Lo ponemos en un bowl aparte y ponemos más aceite y para sofreír las cebolas (sí, con una l) e instantes postteriores agregamos los cubitos que tanta paciencia cortaron. Salteamos por espacio de unos minutos, cuidando de que no se nos quemen.
momentos despuès, agregamos el arroz, y seguimos con la zaranda wokera, para, sobre el final, agregar el huevo desmenuzado, una cucharada de azúcar y pimienta recièn molida.
Emplatamos en cuencos y comemos con palitos.

viernes, 1 de agosto de 2008

Victor Chop Sueyro

Utensilios
• Wok (necesario)
• Hornalla potente (necesario)
• Cuchara de bambú (recomendado)
• Bowls chinos o terrinas para servir (recomendado)
• Palitos chinos (chop sticks) (recomendado)

Ingredientes
• 1 Cebolla grande
• 1 Zanahoria grande
• 1 Zapallito
• ½ Akusai (repollo chino)
• 150 grs. de tofu
• ½ pimiento morrón verde
• ½ pimiento morrón amarillo
• 20 gr. de algas wakame
• 6 Hongos shitake
• 1 cacho de brócoli
• 100 grs. de fideos de soja, o de arroz, o brotes de soja.
• Aceite de sésamo
• Aceite de girasol
• 1 cda. de semillas de coriandro
• ½ taza de salsa de soja
• Sal















Preparación de los ingredientes
Hongos shitake: es una variedad de hongo japonesa. Se debe remojar para hidratar. Ver que queden tiernos.
Alga wakame: hidratar 20 minutos con agua hirviendo.
Tofu: se corta en dados. Si bien se puede poner ‘crudo’, queda muy bien enharinado y frito, o saltado con aceite, cùrcuma y salsa de soja. Esto puede hacerse en el mismo wok y separar, antes de preparar el chop suey.
Fideos: si utilizamos fideos de soja o de arroz, cocer como indique su envase.
Vegetales: deben cortarse en distintas formas, para producir una linda impresión visual y además ayudar a las papilas gustativas a identificar los distintos sabores dentro de un mismo bocado.
Cebolla: cortar a la mitad transversal y longitudinal. Cortar en en forma contraria a los aros, bien finita. Al llegar a la mitad de la porción, girar y seguir cortando.
Pimientos: cortarlos en rombos
Zanahoria: en cuartos de círculos (o puede ir rallada, y agregarse al final junto con los fideos)
Zapallitos: a la mitad y filetear, girar y filetear nuevamente: quedarán bastoncitos.
Brócoli: cortar el tallo al raz, y separar pequeños arbolitos.
Akusai: corte longitudinal, luego en tiras de 2 cm de ancho, y recortar nuevamente para que queden cuadraditos de 2 x 2.
Shitake: cortarlo en líneas.
Wakame: cortar irregularmente.

Procedimiento:
Untar todo el wok con aceite de sésamo. Cubrir la base con aceite de girasol. Incorporar una cucharada de semillas de coriandro, que además de perfumar, evitarán que el aceite sature. Poner a fuego fuerte. Cuando el aceite esté a punto, comenzar hechando la cebolla. Luego agregar el morrón, el zapallito, el brócoli, la zanahoria, los shitake, el wakame, el tofu, y por último los fideos o brotes. Saltear bien mientras se le agrega la sal y la salsa de soja. Revolver constantemente con la cuchara de bambú para airear y evitar que se seque o se queme.

Servir en recipientes aptos, y comer con palitos, nada de usar tenedor.

viernes, 13 de junio de 2008

Dal de lentejas coral

Teniendo en cuenta que Esaú cambió su primogenitura por un plato de lentejas, no podía faltar en este blog, y para este invierno, esta delicia de oriente.
Según la wikipedia: Dal (dhal, dahl, o daal) se considera un término en Sánscrito muy común en el Sur de Asia para denominar a las legumbres a las que se les ha despojado la piel. La denominación corresponde a este tipo de legumbres y puede corresponder también a los platos con los que se preparan (en los que estas legumbres forman parte del principal ingrediente). Se considera un ingrediente fundamental de la cocina de la India.

Ingredientes

  • 1 taza de lentejas coral (las de color anaranjado casi fluorescente, chiquitas)
  • 2 tazas de agua para cocinarlas
  • Sal a gusto
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 zanahoria
  • ½ pimiento morrón verde
  • ½ pimiento morrón colorado
  • 2 tomates perita
  • Perejil
  • Aceite de oliva o girasol de 1º prensada en frío
  • Comino
  • Tomillo
  • Anís
  • Clavo de olor
  • Coriandro


Cortar la cebolla a la mitad y cada mitad a la mitad. Dividir en tres partes y cortar finas láminas. Cortar la zanahoria transversalmente, y cortar semirodajas. Cortar los pimientos en pequeños pedacitos.

Cocinar estos vegetales con las dos tazas de agua y las lentejas.

Aparte, cortar los tomates en concasse (en daditos, pelados y dessemillados) y mezclar con abundante perejil.

Combinar las especias con al aceite.

Cuando las lentejas estén listas, combinar con el aceite perfumado y el tomate.

martes, 29 de enero de 2008

Timbal de quinoa

La quinoa no es un cereal, ni una legumbre. Es algo parecido a la espinaca, pero se come la semilla. Los Incas la comían a lo loco. Tiene creo que 8 o 10 aminoácidos esenciales, por lo que su ingesta es fantástica para quienes seguimos una dieta vegetariana. Ni hablar de lo deliciosa que es.

De este sitio saqué lo siguiente:

Quinoa:
es la semilla de la planta “chenopodium quinoa” una planta anual cultivada por los Incas en las montañas de Sudamérica. Es de la misma familia de la acelga y espinaca. Debido principalmente a que la planta es resistente a los cambios climáticos y a la falta de riego, “sus semillas” fueron alimento básico para los incas, ya que con ellas se puede reemplazar cualquier cereal, incluso el arroz. La Quinoa es consumida principalmente como un grano o molido para hacer una gran variedad de alimentos, incluyendo harina, cereales, etc. que son consumidos en casi todo el mundo. Estas semillas crecen en la punta de la planta y son muy ricas en proteínas y tienen un alto contenido de fibras y vitaminas. Las hojas verdes de la planta son utilizadas en ensaladas o cocinadas como la espinaca. Cuando se utiliza la Quinoa en harinas, generalmente se mezcla con harina de centeno ya que la Quinoa no contiene gluten.

Vamos a la receta:

Ingredientes

  • 1 taza de quinoa
  • 2 tazas de caldo de verdura
  • 1 tomate grande
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 100 grs. de mozzarella o queso de cabra
  • Aceite de oliva
  • Orégano
  • Sal y pimienta

Utensilios

  • Placa para horno (o asadera y un pedazo de papel metalizado)
  • Wok (o sarten para saltear)
  • Moldes para el timbal (pocillo, flanera individual, lo que haya)
  • Cacerola para la quinoa
  • Colador fino

Primero y principal, hay que lavar bien la quinoa. Para esto usamos la cacerola en donde la vamos a cocinar, y un colador fino. Ponemos la quinoa en la cacerola, llenamos de agua, frotamos con las manos y colamos. Repetir unas seis o siete veces.

El caldo de verduras es mejor hácerselo uno que comprar esas porquerías que nos venden. La mayoría de las marcas, además, incluyen grasa vacuna. Hacerlo es fácil. Ponemos agua en una cacerolita, con un poco o más de lo siguiente: ajo, cebolla, morrón, acelga, apio, zanahoria, perejil, orégano, laurel. Agregamos sal, cúrcuma, comio, granos de pimienta. Dejamos hervir todo unos minutos, colamos y listo. Lo podemos usar para cualquier cosa.

¿Cómo cocinamos la quinoa entonces? Se pone en la cacerola, el doble de líquido que de cereal: dos tazas de caldo por una de quinoa. Se cocina a fuego fuerte hasta que rompe hervor, se pasa al mínimo, se tapa y se deja a fuego muy lento hasta que se consume todo el líquido (de 10 a 15 minutos).

La cebolla picada finamente junto al ajo, la salteamos en el wok, y después agregamos el tomate cortado en concasse, con orégano. Cuando se vuelta una suerte de puré, apartamos del fuego.

Acá viene la parte opcional: o armamos los timbales, o tiramos la quinoa adentro del wok, mezclamos, calentamos un poco y servimos.

Si vamos a hacer los timbales, hay que esperar a que la quinoa enfríe bien.
Aceitar el molde para timbal y llenarlo de quinoa: si ésta no está fría, al desmoldar se romperá. Presionar con una cuchara para que quede un timbal bien compacto; desmoldar sobre la placa aceitada, cubrir con el tomate un poco de queso y poner a horno para que se gratine.

miércoles, 16 de enero de 2008

Seitan (o el poco feliz término de "carne vegetal")

Seitan quiere decir “gluten” en chino. El seitan, también ridículamente conocido como “carne vegetal”, tiene un alto contenido proteico, no produce colesterol y es súper asimilable por nuestro organismo, con muy poco desperdicio. O sea, uno se come 100 gramos de carne, y nuestro cuerpo le extrae el hierro, las proteínas, etc., y debe dejar unos 50 gramos de caca. Con el seitan, podríamos decir que el 80% es asimilado por nuestro cuerpo (estos valores son todos muy estimativos, pero por ahí andan; consulten a un nutricionista para estar seguros).


ALBERTENCIA: El seitan puede hacerse con cualquier harina, pero lo mejor es hacerlo con sémola de trigo candeal, porque su gluten es el mejor. Es probable que hayan comprado en alguna casa naturista una porción de seitan cuyo sabor y textura no haya diferido del de la suela de un zapato. Muchos lo preparan directamente con gluten procesado y agua, sin el proceso de lavado, para abaratar costos, pero esto no tiene absolutamente nada que ver con el sabor y la texttura que pueden obtenerse con este procedimiento.


El seitan es muy versátil, y podemos usarlo para preparar milanesas, empanadas, guisos, escabeches, etc.

Ingredientes:

  • 1Kg de sémola de trigo candeal
  • 1 jarra con agua
  • Muchos litros más de agua
Aparte un poco o más de algo de lo siguiente
  • Salsa de soja
  • Alga kombu
  • Jengibre
  • Pimientos morrones verdes y rojos
  • perejil
  • zanahoria
  • cúrcuma
  • cebolla
  • ajo

Utensilios:

  • Bowl grande
  • Cucharón de (preferentemente de madera) de mango corto y pala ancha
  • Olla o cacerola
  • Repasador o servilleta (opcional)

Procedimiento:

Ponemos la sémola en un bowl grande, y le echamos un chorro de agua. Empezamos a revolver con la cucharota, y a medida que toma el agua, le vamos agregando más, de a poco (si nos pasamos de agua va a ver que poner más sémola). La idea es lograr una masa firme y más bien dura. Mientras más dura, mejor.

La dejamos reposar 45 minutos / una hora.

Ahora procedemos a “enjuagarla”: llenamos el bowl con agua, y empezamos a mover la bola de masa como si laváramos un pullover. Cuando el agua está blanquísima, la tiramos y ponemos más agua. Continuamos a enjuagar, hasta que el agua sale limpia (esto nos puede llevar unos 25 minutos o más).

Aquí viene la disyuntiva: o procedemos a cocer el seitan de la forma tradicional, o podemos usarlo así, crudo, para tirarlo dentro de una cazuela o cosa así. Pero tiene que ser en el momento, no podemos guardarlo crudo en la heladera más de un día (se guarda en agua, puede ser en el mismo bowl).

Ponemos a hervir en la cacerola, unos tres litros de agua, con el alga kombu, la salsa de soja y las rodajas de jengibre y / o los demás vegetales (dependen lo que le pongan, va a ser el sabor: está bueno probar distintas combinaciones cada vez). Con el seitan podemos hacer dos cosas: o lo hacemos un chorizo y enrollamos en un repasador o lo cortamos en bolas y lo aplastamos tipo milanesa. Lo primero tarda más, lo segundo menos. Lo tiramos dentro del agua hirviendo. También podemos hacer medio chorizo y el resto en bolitas… qué sé yo. La cuestión es que esto lo dejamos hervir: las milangas, hasta que floten, y el zochori, unos 50 minutos. Y listo. Ya tenemos seitan.

Lo podemos conservar dos o tres días en heladera, o meses en el freezer. Si lo frizamos, tengamos en cuenta de empaquetarlo en pequeñas porciones, porque, si por ejemplo, congelamos el chorizo entero, cuando lo saquemos tenemos que consumirlo entero… ¿me explico?

Y listo. Si hicimos un chorizo, se puede cortar en rebanadas, pasar por harina freír, o cortar en pequeños trozos para relleno de empanadas… en fin, todo lo que se pueda hacer con carne, se puede hacer con seitan.

Si van a incorporarlo en su dieta diaria, es recomendable disminuir o eliminar el consumo de carnes, sobre todo las rojas, ya que el seitan tiene un alto contenido proteico y no queremos hiperproteneizarnos.